jueves, 16 de julio de 2009

Te amo, oh Dios mío

San Juan María Vianney
Mi único deseo es amarte
hasta el último suspiro de mi vida.

Te amo, oh infinitamente amoroso Dios,
y prefiero morir amándote
que vivir un instante sin Ti.

Te amo, oh mi Dios, y mi único temor
es ir al infierno porque ahí nunca tendría
la dulce consolación de tu amor.

Oh mi Dios, si mi lengua no puede decir
cada instante que te amo, por lo menos quiero
que mi corazón lo repita cada vez que respiro.

Ah, dame la gracia de sufrir mientras te amo,
y de amarte mientras que sufro,
y el día que muera no solo amarte
pero sentir que te amo.

Te suplico que mientras más cerca estés
de mi hora final aumentes y perfecciones
mi amor por Ti. Amén.

iglesia.org

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