martes, 16 de julio de 2013

El pecador

Un hombre fue a confesarse con un sacerdote y le pidió que fuera su intercesor ante Dios, para ver si así dejaba sus pecados y su mala vida. El sacerdote así se lo prometió y así lo hizo; mas como al cabo de algún tiempo no paraba de quejarse de que seguía pecando y no le eran de provecho alguno aquellas oraciones, el sacerdote le dijo:

- Ven y ayúdame a levantar aquel costal de trigo que se le ha caído a esa mula.

Cogió el hombre por un lado y el sacerdote por otro, y cuanto más tiraba el pecador para arriba, más tiraba el sacerdote para abajo:

- ¿Cómo lo vamos a levantar de esta manera? preguntó el hombre.

- Pues igual haces tú -respondió el sacerdote- cuando pido a Dios que te libre de tus pecados, tú sigues tirando hacia abajo.

Moraleja: Nuestra voluntad de querer cambiar es determinante en el proceso de santificación. La voluntad se ve fortalecida con la oración y los sacramentos. Estas constituyen nuestros mejores escudos para protegernos más eficientemente en el ambiente en que vivimos. ¡Vívelos para poder tener vida verdadera!

webcatolicodejavier.org

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Artículo de la semana:

Argumentos pro aborto

En un artículo publicado en la revista científica Public Discourse de The Witherspoon Institute, se explican 10 de los peores, pero más us...

Traductor

Contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *