jueves, 18 de abril de 2013

Las propuestas del Rey Senaquerib y las del mundo son las mismas

Las propuestas que el mundo le hace al hombre actualmente son las mismas hechas por el rey de Asiria Senaquerib al reino de Judá.

Senaquerib es hijo y sucesor de su padre Sargón. Invadió Siria y Palestina en el año decimocuarto del reinado de Ezequías. Afirma que capturo cuarenta y seis ciudades fortificadas y las fortalezas y pueblos a sus alrededores que pertenecieron a Ezequías.

¿Pero cuál fue la propuesta hecha por Senaquerib?

1. "No hagan caso de Ezequías de confiar en el Señor" (2 Re 18,30): También a nosotros hoy nos dicen "No confíen en Dios". El hombre se cree autosuficiente y poderoso. Cree en sus propias fuerzas y no en las de Dios. La Iglesia es vilipendiada, ella que es la depositaria del mensaje de Jesús es atacada por todos lados.

2 "Ríndanse y hagan la paz conmigo" (2 Re 18,31): La vida del hombre es un constante luchar, desde la creación lucha contra el mal. La segunda propuesta del mundo al hombre es la "comodidad", el estar satisfecho con lo material y permanecer insatisfecho con lo que se tiene es la doctrina imperante. También muchas veces se nos ha querido hacer creer que debemos estar en paz con todo, menos con nosotros mismos, de ahí el creciente número de suicidios.

3. "Yo los llevaré a una tierra como las de ustedes...Vivan y no mueran" (2 Re 18,32): El engaño, el creer que nunca vamos a morir, que seremos eternos y que no tenemos que dar cuenta de nuestros actos es la tercera propuesta. Desde la creación hasta nuestros días el maligno sigue trabajando sin descanso para hacernos caer y creer en sus mentiras.

Estas propuestas del Rey Senaquerib y que el mundo nos presenta, debemos rechazarlas. Es preciso actuar entonces, como lo hizo Ezequías que:

1.- Hizo lo que el Señor aprueba (2 Re 18,3). Debemos hacer lo que es puro y noble, todo hecho con el sello "Made in Amor".

2.- Eliminó los cultos en lugares altos o cultos locales a otros dioses (2 Re 18,4). No tengamos otros dioses en nuestras vidas (Dinero, sexo, poder, etc.)

3.- Pero sobre todo puso su confianza en el Señor, sin apartarse de él y cumplió los mandamientos que el Señor le había dado a Moisés (2 Re 18,6). Nuestra confianza debe estar puesta en nuestro Padre que nos dio a su Hijo para llenar el mundo de amor y misericordia.

Orlnado Carmona
catholic.net

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Artículo de la semana:

La ausente del Siglo XXI: La Voluntad

El siglo pasado estuvo lleno de vicisitudes y guerras. La voluntad y la reflexión constituyeron columnas vertebrales en las generaciones q...

Traductor

Contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *